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Este sitio pretende ser el punto donde todos los interesados por el Aikido podamos encontrar toda la información referente a este arte tan bella llamada Aikido. Aqui se exponen textos de diferentes autores, los cuales nos dan su opinión sobre un tema determinado, quizá algunos concluyáis vuestras lecturas con ideas contradictorias, esto es así porque me he encargado que haya la mayor diversidad de fuentes de opinión, con diversas posturas, para que vosotros mismos aceptéis la que creáis más adecuada según vuestras experiencias, conocimientos, etc...; lo he hecho así porque no quiero dar en este sitio lo que yo considero más oportuno, o lo que para mí es más verosímil ya que lo que para mí es irrefutable, para otros será inconcebible, con lo que para mucha gente sería un sitio limitado a mi opinión, con lo que no sería un sitio plural, en el que todas las opiniones tengan cabida. Al contrario lo que pretendo es que cada uno se forme su opinión en base a diferentes textos de grandes (o no tan grandes) maestros.
Vivimos en una época tan salvajemente competitiva, que
se diría que obedece al lema: "comer, o ser comido",
y sin embargo, hemos elegido un Arte cuyo objetivo es vivir en
paz y armonía, dando vida a la tolerancia, la ayuda y la
cooperación. El Aikido no es un fin sino un medio de superación,
que pretende ir más allá del plano físico,
alcanzando el ámbito global de la personalidad humana,
en sus tres aspectos esenciales: El cuerpo, La técnica,
y El espíritu. Las clases en el Dojo nos permiten poner
a prueba muchas de las cualidades que poseemos, pero queda el
campo de la vida ordinaria, las otras 23 horas de cada día
en las que también es preciso aprender a vivir aplicando
los principios del Aikido. Ni las técnicas, ni las ideas
que aparecen en esta página, son faciles de asimilar ni
realizar, cosa que tampoco se pretende, puesto que el Aikido debe
de entrenarse activamente, y bajo la supervisión de un
buen maestro, que corriga esos numerosos y lógicos errores
de todo principiante.
Así mismo, el arte del Aikido requiere mucho tiempo de
práctica, puesto que las técnicas en que se basa,
son de gran dificultad, como es el control del Ki (energía
interna), movimientos, y posiciones, que distan bastante de las
de otras artes marciales. Por esto, requiere mucha paciencia y
dedicación. La idea fundamental del Aikido es la no-resistencia,
al igual que en las técnicas no hay que utilizar la fuerza,
sino sólo tu energía, porque siempre hay alguien
más fuerte que tu, pero NADIE usando la fuerza puede derrotar
a tu energía.
La postura de un aikidoka ante un agresor es siempre defensiva, lo cual no excluye que éste ante un ataque se anticipe, pero nunca toma una postura ofensiva, por esto se dice que es difícil ver luchar a dos aikidokas, puesto que los dos esperan el ataque del contrario, además de porque en la filosofía del aikidoka no entra la violencia, incluso cuando lucha no emplea la violencia, simplemente repele la agresión sin fuerza. En este sentido las palabras de Morihei Ueshiba son muy ilustrativas:
"La verdadera vía de las artes marciales no consiste solamente en neutralizar al enemigo, sino más bien en dirigirle de tal manera que, voluntariamente abandone su espíritu hostil."
Morihei Ueshiba.
También quiero decir que todas las técnicas que
aquí se muestran, son sólo una pequeña parte
de las que se pueden hacer, ya que las combinaciones son infinitas,
aunque se puede decir que las principales son Ikkyo, Nikyo, Sankyo,
Shiho Nage, Kote Gaeshi, e Irimi Nage. He de advertir que todas
las técnicas deben ser realizadas con suma precaución,
o de lo contrario las lesiones pueden ser de gran importancia,
por ello aconsejo, de nuevo, que se quiere aprender Aikido se
han de poner en manos de buenos maestros, pues el Aikido no se
aprende ni en libros, ni en nada similar, sino practicándolo
correctamente. Las personas que salen en las fotos haciendo de
Uke, son gente experta en caer, y que ha caído muchas veces
y tiene una técnica muy depurada en saber caer, alguien
que no sepa cómo caer se hará daño, pues
estas caídas tan impresionantes son la única forma
de no rompernos el brazo, o la muñeca ante una técnica,
por ello no deben bajo ningún concepto hacerse sin supervisión
de un buen profesor.
